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Jueves, 23.Noviembre.2017

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La esencia del #CollegeFootball

Receptor. En el papel, un fin de semana poco atractivo, "aburrido". Ni siquiera había partidos con equipos del Top 25 enfrentándose. ¿El saldo? Siete de los mejores 25 cayeron, 4 de ellos dentro del Top 10, y la esencia del fútbol americano universitario, lo inesperado, se manifestó en la semana 7. ¿La víctima más importante? El entonces #2, Clemson. 

Domingo, 15 de Octubre de 2017 a las 20:31 hrs.

La esencia del #CollegeFootball

Alberto García Ramos

¿Qué es una temporada de College Football sin caos? Parece que es cuestión de tiempo para que el Top 25 sufra un reacomodo, y en la presente temporada, la jornada 7 representó el porqué el College Football es uno de los deportes más impredecibles.

Siete equipos del Top 25 fueron derrotados este fin de semana, y cuatro de ellos estaban entre los 10 mejores, según el orden que genera la Associated Press.

Las tragedias para estos equipos empezaron desde el viernes en la noche; la primera sorpresa de la semana 7 fue la más impactante: Clemson, #2.

Los Tigers viajaron a Syracuse en lo que suponía ser un juego fácil. En su lugar, Eric Dungey tomó por sorpresa a Clemson y se convirtió en el QB con los mejores números contra esa defensiva en este 2017, con 278 yardas por aire y tres touchdowns, liderando al Orange a la victoria más impactante de lo que va del año. Los Tigers se vieron sumamente limitados porque su QB Kelly Bryant salió con una conmoción antes del medio tiempo, pero la marca de la casa, la defensa, no pudo con Dungey y el Orange, que con 9 minutos, metieron el gol de campo que significó la victoria, 27-24, terminando el invicto de los Tigers.

Más tarde el mismo viernes, el #8 Washington State viajó por segunda vez en la temporada, visitando a los Bears de la Universidad de California. Los Cougars, teniendo su mejor arranque en años, llegaron a Berkley como una de las mejores ofensivas de la nación, y Luke Falk, su QB, como uno de los candidatos al Heisman. Los Bears respondieron con una absoluta dominación. Cinco intercepciones, dos fumbles recuperados y nueve capturas, la defensiva de Cal fue sofocante. Gerran Brown puso la cereza en el pastel, regresando un balón suelto 26 yardas para meterse a las diagonales con 5 minutos en el reloj, poniendo el marcador final 37-3. 

Esta jornada se convirtió en el primer viernes en la historia en ver caer a dos equipos del Top 10. Pero el caos apenas empezaba.

El siguiente miembro de los mejores 10 en caer visitó Death Valley. Los Auburn Tigers, #10, se subieron 23-7 perfilándose para su primer victoria en dicho estadio desde 1999, pero después del descanso, la ofensiva se volvió completamente inoperante. LSU limitó a Auburn a 73 yardas totales en el segundo medio, y la ofensiva de los locales respondió, metiendo un gol de campo con 2:36 para subirse por la mínima; otro gol de campo con 38 segundos puso el marcador final en favor de los Tigres de Louisiana, 27-23, dejando en el suelo a los Tigres de Auburn, quienes cayeron en picada en el Top 25.

Y el último de los 4 equipos del Top 10 en caer, jugó en Tempe, Arizona. Los Huskies de Washington, #4, tuvieron su peor día en meses; le costó 55 minutos anotarle un touchdown a los Arizona State Sun Devils, quienes no necesitaron más que su defensiva para preservar la victoria enorme. Washington se vio afectado por dos goles de campo fallidos, uno de 27 yardas y otro de 21; simplemente, uno de esos días. 

Con 1:53 y en la 37 de Washington, los Sun Devils enfrentaban 4a y 3. Fueron puras agallas, ya que el coach Todd Graham decidió jugar por el primero y deiz, y un pase acrobático puso 1ero y diez hasta la 7 de los Huskies, consumando la victoria 13-7 sobre el #4 de la nación.

El resto de los equipos del Top 25 que perdieron:

#19 San Diego State, el mejor clasificado de las 5 conferencias "débiles", cayó a manos de Boise State, 31-14.

#24 Texas Tech, que estaban arriba 35-17 sobre West Virginia, pero estos se encendieron y terminaron con 29 puntos sin contestación, ganando 46-35.

#25 Navy, quien a manos de Memphis cayó 30-27, posiblemente sacándolos de la contienda por ser el representante de las 5 conferencias débiles en los seis tazones grandes.

Además, otros 4 equipos sufrieron para no ser también parte del caos:
El #11 Miami necesitó de un milagro para convertir 4a y 11 con menos de un minuto; una recepción acrobática eventualmente la capitalizaron con el gol de campo del gane sobre Georgia Tech, 25-24.

El #12 Oklahoma siempre sufre con su más odiado rival, los Texas Longhorns, pero al final un pase de touchdown de Baker Mayfield preservó la victoria 29-24.

El #13 USC no se fue a series extras con Utah solo porque los Utes, que anotaron el 28-27 sin tiempo en el reloj, decidieron ir por la conversión de dos puntos aún en tiempo regular, lo cual no les funcionó, y conservó la victoria de los Trojans.

El #17 Michigan sí se fue a series extras, sufriendo para vencer a Indiana pero consiguiéndolo en un periodo de prórroga, 27-20.

La semana 7 nos recordó por qué cuando parece que no hay atractivo, cuando parece que los grandes equipos seguirán ganando, por qué seguimos viendo college football, porque siempre es fácil dejar de lado a los contrincantes, pero siempre están los Syracuse, Cal, Arizona State y LSU para recordarnos que en el college football, el caos es la norma.

Top 25 semana 8:

1. Alabama

2. Penn State

3. Georgia

4. TCU

5. Wisconsin

6. Ohio State

7. Clemson (cayó 5 lugares)

8. Miami

9. Oklahoma

10. Oklahoma State

11. USC 

12. Washington (cayó 7 lugares)

13. Notre Dame

14. Virginia Tech

15. Washington State (cayó 7 lugares)

16. South Florida

17. NC State

18. Michigan State

19. Michigan

20. UCF

21. Auburn (cayó 11 lugares)

22. Stanford 

23. West Virginia

24. LSU

25. Memphis