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Martes, 26.Septiembre.2017

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Previo: Alabama contra Washington

Receptor. Nick Saban comanda a uno de los mejores equipos de los últimos tiempos. Alabama es el campeón reinante y ganador de cuatro de los últimos siete títulos. Los pronósticos ya los tienen en la final. Los Washington Huskies son un equipo que no se debe descartar tan rápido. Ellos también saben jugar defensiva.

Previo: Alabama contra Washington

Alberto García Ramos

Ya estamos en la tercera edición de las semifinales. Era de esperarse que la polémica no iba a cesar entre los electores de los equipos y los aficionados al College Football. Pero decididos están, y el sábado, en el emparrillado se medirán. 

Son cuatro equipos los que aún pueden capturar ese flamante campeonato nacional: Alabama, Clemson, Ohio State y Washington, sembrados en ese orden, del primero al cuarto.

A las 3 de la tarde del último día de este año 2016, el campeón defensor, Alabama, se medirá en el Peach Bowl con sede en el Georgia Dome de Atlanta, ante el campeón del Pac-12, los Washington Huskies. 

El antecedente de 2015 hace lucir al Crimson Tide como amplios favoritos, cuando humillaron al #3, Michigan State, 34-0. El antecedente de 2014 hace recordar que todo puede pasar, cuando Ohio State, el #4, sorprendió al mundo entero y derrotó 42-35 al mismo Alabama, cuando ese año había gente alegando que Ohio State ni siquiera merecía un lugar en las semifinales. 

¿Comparar a Ohio State del 2014 con Washington del 2016? Sumamente injusto, ya que la retrospectiva nos muestra que esos Buckeyes tenían en sus filas a 17 jugadores eventualmente seleccionados por equipos de la NFL. Washington es un equipo que apenas en 2015 tuvieron 7 victorias por 6 derrotas. 

Peach Bowl, sábado 31, Atlanta Georgia. 

¿Por qué los Huskies ganan? 

Si hay una ofensiva que le da dificultades a la defensiva de Alabama, es la ofensiva spread.

Las derrotas más memorables de Alabama en los últimos años: Ole Miss (dos veces), Texas A&M, Ohio State, Auburn (dos veces). Todos esos equipos jugaban con el spread, la ofensiva abierta.

¿Cómo mantener en incertidumbre a siete frontales físicamente dominantes y que basan su juego en la fuerza? 

Velocidad. Tempo. El famoso no-huddle. 

Jake Browning lidera un ataque que produjo 70 anotaciones en 13 juegos. Cuarenta y tres de esos touchdowns salieron del brazo de Browning, que en John Ross y Dante Pettis tiene a sus receptores favoritos. 

Ross (17 TD's, 15 yardas por recepción) y Pettis (14 TDs, 16 yardas por recepción) son las amenazas letales a lo que podría llamarse el punto débil de la defensiva de Alabama: el perímetro.

Esa defensiva perdió a su líder en las profundidades, el Safety Eddie Jackson. Ross y Pettis son los nombres indicados para medir qué tanto pesa la ausencia de Jackson, quien está fuera desde octubre.

Para darle el tiempo necesario a Browning, los Huskies tienen de tacle izquierdo a un sophomore de 2.03 metros, Troy Adams. Será el encargado de contener a Jonathan Allen, el mejor defensivo de toda la nación.

Un juego basado en velocidad, balanceado, con presencia por aire y por tierra. Myles Gaskin es el corredor escurridizo, ágil, que consiguió 1300 yardas en la temporada. Pero estacándolo está Lavon Coleman, que con 800 yardas y un promedio de 7.8 yardas por acarreo, es una combinación de fuerza (103 kgs de peso) y velocidad vital para el ritmo ofensivo de los Huskies.

Sin embargo, la carta de presentación del equipo de la Universidad de Washington es su defensiva. El Safety All-American Budda Baker encabeza esta unidad que se robó 33 balones durante la temporada, la mejor marca en toda la División FBS (19 intercepciones, 14 fumbles recuperados). Junto con Baker, Sidney Jones, Kevin King y JoJo McIntosh son una defensiva secundaria que permitió 5.4 yardas por pase, la sexta mejor cifra de la nación. 

La clave para detener a la ofensiva de Alabama, comandada por el novato Jalen Hurts, será la presión. La Crimson Tide presenta uno de sus grupos ofensivos menos destacados en lo que va de su dinastía, sin un corredor ni un receptor de más de mil yardas.

Contra LSU quedó expuesto el factor humano de su mariscal de campo; si su juego de optativas es neutralizado, Hurts aún no se ha desarrollado fuertemente como pasador.

De las 9 intercepciones del QB de Alabama, 8 fueron contra equipos que estaban en el Top 25, algo que el mejor perímetro del Pac-12 debe estar saboreando. 

Con 37 capturas en la temporada, Washington fue la segunda mejor escuela del Pac-12, y los caza cabezas de los Huskies tendrán la tarea de no dejar descansar a Hurts. 

Para ejemplificar la dominación de Washington sobre el resto de la conferencia, hay que notar que su defensiva fue la mejor en cuanto a puntos recibidos, con un promedio de 17. La segunda mejor, Stanford, promedió 20 por partido, pero cuando enfrentaron a los Huskies, recibieron 44. 

¿Por qué Alabama gana? 

Defensiva. Defensiva. Defensiva. 

En Alabama, perder jugadores del calibre de Trey DePriest, A'Shawn Robinson y Jarran Reed no significa caer en el proceso de reconstrucción. Significa que posiblemente vendrán jugadores mejores en el relevo. 

La línea defensiva del Crimson Tide vuelve a ser el punto más fuerte de una defensiva que prácticamente no tiene carencias. En sorpresiva decisión, el ala defensiva Jonathan Allen anunció a principios de 2016 que regresaría a Alabama para jugar su último año.

Su decisión fue la correcta, ya que fue nombrado como el Jugador defensivo del año en la conferencia SEC, así como ganador del trofeo Bronko Nagurski, que se entrega al mejor defensivo a nivel nacional. 

Con 8.5 capturas y 56 tacleadas, es el líder de una unidad que por supuesto no depende de un sólo hombre.En el sistema 3-4 de la defensiva carmesí, Tim Williams es el externo que tiene una presencia constante en las trincheras. También con 8.5 capturas pero mucho más ágil como linebacker. 

El cerebro de la defensiva: Reuben Foster. Feroz como defensor, parece ser el siguiente linebacker en línea directa a la NFL. La unidad de Nick Saben permitió 63.4 yardas terrestres por juego, la mejor cifra de las 128 escuelas y por mucho. La segunda mejor unidad, la defensiva de Houston, permitió en promedio 34 yardas más. 

¿Y qué si perdiste a tu mejor profundo (Eddie Jackson) cuando personajes como Allen, Williams, Da'Ron Payne y Da'Shawn Hand no le dan nada de tiempo a los quarterbacks rivales?

En el perímetro Minkah Fitzpatrick y Marlon Humphrey relucieron y, como Washington, permitieron 5.4 yardas por pase (sexta mejor cifra del país).

Sólo dos equipos le anotaron más de 20 puntos a la Crimson Tide, y sí, sus 11.8 puntos por partido son la mejor cifra de la nación. 

Sí, su quarterback es un novato, pero Jalen Hurts trae a Alabama una ofensiva multifacética poco vista en los años de Nick Saban. Veintidos pases y 12 carreras para touchdown, Hurts es también el segundo mejor corredor del equipo.

Damien Harris se quedó corto de las mil yardas como acarreador, pero su promedio de 7.5 por acarreo lo dejó a 14 yardas del millar en tan sólo 131 acarreos. 

El factor que podría ser ignorado pero definitivamente tomado en cuenta: OJ Howard. El ala cerrada es uno de esos especímenes físicos con cuerpo de ala cerrada pero velocidad de receptor abierto.  En el campeonato nacional, fue el héroe con 2 anotaciones.

En todo 2016 tuvo la misma cantidad, pero Washington pecaría de confianza si no le prestan mucha atención al rol ofensivo de Howard en estas semifinales. Mucho más físico que Budda Baker, será una batalla intrigante. 

Muchos están dándole a Alabama su quinto campeonato nacional en ocho años sin antes haber jugado las semifinales. Jake Browning de Washington no es ningún Cam Newton o Johnny Manziel, quienes derrotaron al Crimson Tide, pero su equipo, joven, hambriento, y con ganas de dar una campanada colosal, podrían presentarle más apuros al campeón nacional de lo que muchos imaginan.

El respeto que el mundo le tiene a Alabama se lo han ganado. Si bien Washington desmanteló a la defensiva más parecida del Pac-12 (Stanford) 44-6, este año no están cerca del nivel del Crimson Tide. 

La cita es el sábado, para conocer al primer finalista de esta temporada.