Logotipo receptor.com.mx Futból AmericanoPodcast - Receptor Radio - Escúchalo aquí

Viernes, 28.Abril.2017

Inicio > NCAA > Nadie a salvo #CollegeFootball

Nadie a salvo #CollegeFootball

Receptor. No va ni un mes de temporada regular en la División I del College Football, y el calendario ya está hecho un caos. Los favoritos siguen cayendo, las sorpresas se siguen cocinando, las dudes siguen emergiendo, y decir que hay un claro favorito sería mentir, ni siquiera Ohio State, que esta semana sufrió en grande. Los resultados importantes de la Semana 3, #CFB.

Nadie a salvo

Alberto García Ramos

Menos de un mes nos tomó para recordar por qué el fútbol americano colegial de los Estados Unidos es un espectáculo casi incomparable. Tras tres jornadas de acción, no hay equipo que esté a salvo. Hay invictos, pero muchos favoritos, ya perdieron. La locura y lo improbable llega cada sábado a la acción universitaria y ayer no fue la excepción.

Desde el jueves, lo ineseperado casi se cocina. Clemson (11) necesitó de un gol de campo fallido de Louisville para salir con la victoria, 20-17. El viernes, uno de los cuatro semifinalistas de 2014 sufrió mucho, ya que Florida State (9) apenas vencieron a un mucho más débil equipo de Boston College 14-0.

Ya el sábado, la jornada arrancó con un resultado bastante bizarro. Mizzou Tigers (22), apenas sacaron la victoria 9-6 contra Connecticut, equipo que ganó un partido en 2014. Los Tigers estuvieron abajo 6-2 durante casi tres cuartos completos, y el juego no se decidió en series extras porque UConn decidió jugar un engaño de gol de campo en la última jugada, fallido, al final.

Para el campeón nacional defensor, parecía ser otro juego sencillo más, pero contra Northern Illinois. Los Ohio State Buckeyes sufrieron muchísimo más de lo esperado. Los Northern Illinois Wolfpack ni siquiera son parte de las 5 conferencias fuertes, pero a puro corazón y ganas de destronar a los campeones, se quedaron a 7 puntos de diferencia, terminando 20-13.

El famosísimo quarterback de Ohio State, Cardele Jones, fue banqueado en el segundo cuarto, mientras que JT Barrett, el titular en 2014, tuvo mejor actuación y lideró a los Buckeyes a su único touchdown ofensivo del encuentro. Se levanta controversia en Columbus, Ohio.

Cada año la pregunta es la misma: ¿Es la Conferencia SEC la mejor de la nación? Es muy díficil responder la pregunta a ciencia cierta, pero sin duda la competencia entre equipos de este conjunto es brutalmente impredecible.

LSU, #13, no sólo venció a Auburn, #18. Los vapulearon. Pasaron por encima de ellos, primordialmente Leonard Fournette, el jugador de 19 años de edad que simplemente parece imparable. Fournette tuvo más de 250 yardas terrestres, con tres touchdowns, dos de ellos que le dieron la vuelta al internet, porque Fournette simplemente sembró a los defensivos de los Tigers. El caballo de batalla lideró la victoria 45-21.

En otro enfrenatmiento del sureste, el más esperado de la semana fue Alabama (2) contra Ole Miss(15). El equipo que venció en temporada regular a Alabama en 2014 fueron los Rebels, y en 2015, por imposible que parezca, repitieron la dosis. Dos veces en el partido se subieron por 19 puntos, y dos veces, parecía que Alabama regresaba al encuentro. 30-10 arriba Ole Miss en el tercer cuarto, y posteriormente, 43-24. Alabama tuvo un último chance con menos de dos minutos; seis puntos abajo, la victoria, en casa, parecía más probable que una derrota. Sin embargo, una intercepción con menos de 50 segundos finiquitó el encuentro, impresionante, 43-37. La última vez que Alabama perdió en casa, un tal Johnny Manziel fue el encargado de propinarles esa derrota.

Del otro lado del país, otro equipo del Top Ten vio su invicto desvanecerse, a manos de uno de sus vecinos más cercanos. El ruido alrededor de los USC Trojans subió de tono este año, ya que era su primer año completamente deslindados de sus sanciones impuestas por el caso Reggie Bush. Rankeados en el #6, eran amplios favoritos para llevarse el Pac-12, pero ayer, no pudieron con lo que parece ser otro serio contendiente: el Stanford Cardinal.

Un juego auténticamente de toma y daca, parecía que el último que tuviera la posesión ofensiva sería el ganador, sorpendente luego de que la ofensiva del Cardinal se viera incompetente en la semana uno. Y fue la ofensiva la que capitalizó el encuentro, ya que con 2 minutos, un gol de campo amplió la ventaja definitoria 41-31 sobre los Trojans. Parece que cada que USC está en el Top 10, Stanford se encargá de desvirtuarlos de esa posición, mientras se hacen de un nombre para ellos.

Un equipo que literalmente usó dos aves Marías para quedarse con sus dos primera victorias fueron los BYU Cougars (19). El sábado, parecía que necesitarían de un tercer milagro, ya que dándose al tú por tú con los UCLA Bruins (12), tuvieron la ventaja durante casi 58 minutos. El corredor de UCLA Paul Perkins tuvo más de 200 yardas, pero fue Nate Starks el que se lució en la serie buena, y le dio la ventaja 24-23 a UCLA.

BYU tenía dos minutos para buscar no tanto el milagro, pero simplemente posicionarse y convertir el gol de campo, y eventualmente la victoria. Pero enfrentando cuarta oportunidad en la yarda 40 de los Bruins, Myles Jack cerró el encuentro con una intercepción definitoria, evitando un 3 de 3 para los soprendentes Cougars, manteniendo el buen inicio de temporada del equipo angelino.

Y en la categoría de lo inaudito, lo que uno simplemente no termina de entender, fue el juego entre California y Texas. Dos de los estados con mayor talento en todo el país, pero ambos equipos en una época de transición. Sin embargo, dieron un espectáculo y ambas ofensivas acumularon puntos y yardas a diestra y siniestra.

Con menos de 2 minutos, California se puso arriba 45-38, así que era hora de los Longhorns de hacerse grandes. Y fue el quarterback el que lo hizo, ya que Jerron Heard se escapó 45 yardas sin que alguien lo tocara, metiéndose al touchdown y parecía que enviaba el juego a series extras.

Parecía.

Es en estos momentos en los que uno recuerda que nada en el fútbol americano es trámite, ni siquiera el punto extra. En la NCAA no aplicó la nueva regla que el punto extra se patea desde la 15 como en la NFL. Una patada de 18 yardas totales es como se mantiene en el nivel colegial. Nick Rose, el encargado de patear y empatar el encuentro, al momento de patear, simplemente lo mandó a la derecha. Desde que salió la patadad al aire, el mismo narrador lo dijo: "Oh, no".

El DKR Stadium, casa de los Longhorns fue de una euforia impresionante a una situación como si hubieran puesto mute en el estadio. El marcador final fue 45-44. Este es un recordatorio que en el fútbol americano colegial todo puede pasar, nadie está a salvo y a tres semanas de que epezó la temporada, no hay nada definido para nadie.