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Jueves, 29.Junio.2017

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#RankingReceptor: #19, Wisconsin Badgers

Receptor. Parece ser que cada que un corredor en Wisconsin tiene una temporada histórica, el siguiente en fila se encargará de tener una igual o más impresionante. La batuta de acarreadores de balón ha venido desde Montee Ball, hace unos 4 años, y ahora con la salida de Melvin Gordon, Corey Clement, quien en 2014 como sustituto corrió para casi 1,000 yardas, será el arma estelar de este feroz ataque terrestre.

Domingo, 9 de Agosto de 2015 a las 01:56 hrs.

#RankingReceptor: #19, Wisconsin Badgers

El domingo 9 de agosto marca la cuenta regresiva para el inicio del mejor fútbol colegial de los Estados Unidos, cuando el jueves 3 de septiembre, el enfrentamiento entre North Carolina y South Carolina arranque una nueva temporada. Por segundo año consecutivo, receptor.com.mx presenta sus 25 mejores equipos de cara al segundo año con postemporada en la División 1 colegial.

Por Alberto García Ramos

#19: Wisconsin Badgers. Conferencia B1G Ten. Campeones en 2014 de la División West. Récord en 2014: 11-3.

En 2011, Montee Ball (ahora corredor de los Denver Broncos) corrió para poco más de 1,900 yardas, y anotó 39 touchdowns totales, empatando el récord de Barry Sanders para una temporada. En 2012, agregó 1,830 yardas más, y 22 touchdowns, para terminar con 83 en toda su carrera, y adueñarse del liderato de todos los tiempos en anotaciones en la NCAA.

En 2013, la dupla de James White (1,444 yardas) y Melvin Gordon (1,609) consiguieron la mayor cantidad de yardas terrestres en la historia de la NCAA para un par de corredores en la misma temporada.

En 2014, Melvin Gordon estuvo a 42 yardas de romper el récord de más yardas terrestres en una temporada, también impuesto por Barry Sanders. 406 de las 2,587 yardas de Gordon vinieron en un sólo encuentro, rompiendo la antigua marca de 402 impuesta por LaDainian Tomlinson en 1999. Su récord sería roto 2 semanas después por Samaje Perine de Oklahoma, pero Gordon consiguió sus 406 sin tener un sólo acarreo en el cuarto cuarto.

El pedigree de corredores de Wisconsin en los últimos años es brutal, ya que tanto Ball como White y Gordon ahora tienen un trabajo en la NFL, y buscan extender el legado de los Badgers.

Sin embargo, el corredor que ahora se queda en Madison, Wisconsin, es Corey Clement, quién entra a su tercera temporada de fútbol colegial, y será su primera como titular, sin embargo, experiencia a Clement no le falta.

Siendo el principal flanqueador de Gordon en 2014, contribuyó con sus 949 yardas (6.5 por acarreo) a que Wisconsin tuviera el tercer mejor ataque terrestre en la División I. Sus números, además de 9 touchdowns, son unos que muchos titulares alrededor del país envidiarían. 

Los Badgers cambiaron de Head Coach, luego de que Gary Andersen se fuera a Oregon State. Sin embargo, Paul Chryst vuelve al programa donde jugó, estudió, y fue coordinador ofensivo durante siete años. La fórmula castigadora por tierra no cambiará, y la producción de Clement se espera que sea de vasta importancia.

No sólo eran los corredores los que brillaban, una línea ofensiva sólida es lo que también han usado los Badgers. Sólo dos de los titulares en 2014 regresan, pero la línea tiene el material para seguir trabajando. Encabezados por el guardia de último año, Ray Ball, con sus 2.01m de estatura y 149 kilos de peso.

La fórmula en 2014 para Wisconsin fue completamente terrestre, pero eso también tuvo que ver con el pobre desempeño de sus quarterbacks, resultando en que tuvieran el décimo peor ataque aéreo de la nación.

La temporada pasada dos quarterbacks se dividieron el trabajo. Entre Joel Stave y Tanner McEvoy se encargaron del juego aéreo, sin embargo, ambos mostraron un nivel muy inferior a lo esperado, y por la misma inconsistencia de ver el emparrillado fue que se vio afectado su desempeño.

McEvoy tuvo 65 completos en 114 intentos, para sólo 709 yardas y 5 touchdowns con seis intercepciones, más 500 yardas por la vía terrestre. Por su mediocre actuación como mariscal, pero el nivel atlético impresionante que posee, McEvoy regresó a su posición natural, safety medio.

En 2013, Stave tuvo 2,494 yardas en 61.9% de pases completos, con 22 touchdowns y 13 intercepciones. Sin embargo, en 2014 tuvo 1,350 yardas en 53.4% de pases completos, con 9 touchdowns y 10 intercepciones.

El objetivo para esta ofensiva es que Stave retome ese tipo de producción, para balancear más el ataque. Regresa el mejor receptor de 2014, pero el resto del grupo son jóvenes con poca experiencia. Alex Erickson será el más buscado por Stave, luego de quedarse con 55 recepciones para 772 yardas en 2014.

La defensiva secundaria fue tan estelar como el juego terrestre ofensivo. Encabezados por el safety senior Michael Caputo, quien fue el líder tacleador del equipo con 106 tacleadas, también tuvo 6 pases bloqueados, y es el tipo de profundo que puede cubrir todo el terreno, tanto contra la carrera como el pase.

Las 168 yardas aéreas permitidas promedio por pase fueron la cuarta mejor cifra del país. Las esquinas están bien cubiertas por posiblemente uno de los mejores duetos de la nación, Sojourn Shelton (6 pases bloqueados, 33 tableadas) y Darius Hillary (5 pases bloqueados, 41 tacleadas). El ex-QB McEvoy será muy posiblemente el titular en la posición por la que fue reclutado.

La defensiva terrestre también tuvo sus méritos, permitiendo 126.1 yardas por juego, (#23 en la nación), pero la salida de varios miembros importantes del front 7 levantan dudas.

En la línea regresan Arthur Goldberg y Chikwe Obasih, quienes vieron acción en 14 juegos la temporada pasada, pero sólo tuvieron 13 y 8 derribos, respectivamente. 

Los linebackers tienen de regreso a sus dos externos, pero los internos también será un punto flaco. 

Joe Schobert y Vince Biegel lideran este grupo, con Schobert teniendo 13.5 tacleadas para pérdida de down, mientras que Biegel acumuló 7.5 capturas al quarterback. 

El centro será llenado posiblemente por Leon Jacobs, quien tuvo 18 tacleadas, pero tiene tamaño para hacer sentir su presencia.

Siendo parte de la división débil del B1G Ten (West), Wisconsin tiene las armas para repetir como campeones de dicha división. No enfrentarán ni a Ohio State ni a Michigan State en el calendario de temporada regular. Sin embargo, los Badgers abren la temporada con el desafío más difícil que uno podría pedir: Alabama.

El juego en Arlington, Texas será una prueba muy dura y muy temprano en la temporada, pero mucho depende de cómo marquen la pauta para el resto del calendario, que debería terminar al menos en un viaje a Indianapolis para disputar el Campeonato del B1G, gracias a, por quinto año consecutivo, un juego terrestre dominante. 

 

#20: Boise State Broncos. Conferencia Mountain West. Campeones en 2014. Campeones del Fiesta Bowl. Récord en 2014: 12-2. 

Comandados en 2014 por un feroz ataque terrestre y un dinámico juego aéreo, Jay Ajayi (corredor drafteado por los Miami Dolphins) y Grant Hedrick (3,969 yardas por pase) fueron los líderes de la ofensiva. Sin embargo, ambos se graduaron y ya no están con el equipo, por lo que el golpe de productividad a esta unidad es fuerte, pero el talento está para que los Broncos vuelvan a contender, y la novena mejor ofensiva del país en puntos no baje el ritmo.

En la era del BCS, cuando había un campeonato nacional y cuatro tazones importantes,  el “caballo negro” de alguno de estos tazones era el mejor equipo de las conferencias débiles (Conference USA, MAC, Mountain West, Sun Belt), que rara vez obtenían la victoria contra uno de los grandes. Ahora, en la era del College Football Playoff,  hay dos semifinales nacionales y otros cuatro tazones importantes. Existen las conferencias fuertes conocidas como el Big 5 (ACC, Big XII, B1G, Pac-12, SEC), y el llamado Group of 5, las cinco débiles, que son las mismas 4 débiles, más la ahora AAC, antiguamente Big East.

El caballo negro más recordado de la era BCS fue Boise State, quien en 2007 puso en shock al mundo entero luego de derrotar 43-42 a los Oklahoma Sooners.

En el primer año del CFPlayoff, Boise State volvió a ser el equipo “débil” que sorprendió a uno grande, y ésta fama de aguafiestas no cederá en 2015. 

Comandados en 2014 por un feroz ataque terrestre y un dinámico juego aéreo, Jay Ajayi (corredor drafteado por los Miami Dolphins) y Grant Hedrick (3,969 yardas por pase) fueron los líderes de la ofensiva. Sin embargo, ambos se graduaron y ya no están con el equipo, por lo que el golpe de productividad a esta unidad es fuerte, pero el talento está para que los Broncos vuelvan a contender, y la novena mejor ofensiva del país en puntos no baje el ritmo.

La línea ofensiva tiene de regreso a los cinco titulares, todos jugadores de tercer o cuarto año, con altura superior a los 1.90 metros y peso arriba de los 138 kilos, además de que el nivel atlético de estos es superior al de muchas otras líneas ofensivas, por el sistema abierto que los Broncos juegan.

Un aspecto importante de este ataque son las alas cerradas. Una unidad liderada por Jake Roh, quien tuvo 35 recepciones en 2014, los Boise State Broncos le lanzaron a sus cerrados en 60% más que el promedio de la División I. 

El cuerpo de alas abiertas también es sólido y regresa a cuatro de sus seis mejore receptores en cuanto a yardas en 2014. Shane Williams-Rhodes fue el líder en recepciones, con 68 (siete de ellas touchdown, también líder), para Boise, mientras que Thomas Sperbeck tuvo 877 yardas en un promedio de 17.2 yardas por recepción, por lo que es el arma profunda de este sistema, pero también se ve flanqueado por Chaz Anderson, quien tuvo 456 yardas en un impresionante promedio de 21.7 yardas por recepción, por lo que su rol de juego será más importante en 2015, y su nivel de producción se elevará luego de sólo 21 recepciones en el año. 

Para sustituir a Jay Ajayi, quien era un castigador corredor y muy físico, el talento está ahí, pero en un diferente estilo. Devan Demas tuvo 173 yardas en un promedio de 6.9 por acarreo; es pequeño pero posee velocidad para dejar plantados a los profundos. También está presente Jeremy McNichols, quien solo tuvo 17 acarreos, pero para 159 yardas en un promedio de 9.4 por carrera, y estuvo también presente en el juego aéreo, con 15 recepciones para 155 yardas.

El quarterback será un puesto peleado, y mucho dependerá si se toma la decisión correcta en esta posición. El que parece ser el favorito es Ryan Finley, el sustituto el año pasado, que tuvo 12 de 27 pases para 161 yardas y dos touchdowns. Es un buen atleta para manejar el sistema.

Boise usualmente se veía involucrado en partidos de alto puntaje, lo que significa que la defensiva muchas veces no aguantaba el ritmo, y era la ofensiva la que tenía que anotar más de 45 puntos para sacar el juego.

Sin embargo, la experiencia regresa a los Broncos, Un front-seven que permitió 142.6 yardas por acarreo tiene de regreso a 4 de los siete titulares, además de que Tyler Horn se perdió la temporada pasada, pero en 2013 tuvo 5.5 tacleadas para pérdida de yardaje, y 44 en total.

La presión sobre el pasador es buena, y el linebacker externo Kamalei Correa es la principal arma para cazar la cabeza del QB. Sus 12 sacos en 2014 ayudaron a que Boise terminara sexto en la nación en ese rubro, además de que 4 de los 5 mejores en capturas de QB están de regreso, por lo que la presión no cederá.

Tanner Vallejo combada esta defensiva, ya que luego de sus 100 detenciones y 16.5 detrás de la línea (cuarto mejor en la conferencia), el trabajo para él no disminuirá.

El fuerte de la defensiva es su perímetro, con dos DBs especialistas en robarse la bola. Darian Thompson tuvo 7 intercepciones, tercera mejor cifra nacional, mientras que Donte Dayon tuvo 6, segundo en la conferencia, además de que desvió 9 pases. Como equipo, las 22 intercepciones fueron la mejor cifra en la conferencia Mountain West, y los jóvenes refuerzos como Jonathan Moxey (7 pases defendidos) seguirán contribuyendo a éste perímetro.

Boise State parece ser el favorito a ganar su conferencia, y una vez más a ser el representante del Group of Five en los New Years Six, los tazones importantes.

 

El playoff es prácticamente inalcanzable, más con un débil calendario que intraconferencias sólo incluye a Washington, BYU y Virginia. El año pasado Boise inició con una derrota ante Ole Miss 35-13, pero luego de 11 victorias y 1 derrota más, el comité los volvió a escoger como el caballo negro. No defraudaron, así que buscan replicar el campeonato del Tazón de la Fiesta que en 2014 consiguieron.

#21: Texas A&M Aggies. Conferencia SEC, División West. Récord en 2015: 8-5

 Myles Garret

Una victoria 41-38 contra Auburn y una derrota 59-0 contra Alabama son el resumen del 2014 para los Texas A&M Aggies. A principios de año parecía que la era post-Johnny Football sería sencilla, pero luego de tres derrotas consecutivas con una ofensiva inoperante, el equipo cambió de Quarterback, de Kenny Hill a Kyle Allen, quien fuera el que los llevara a esa victoria contra Auburn. Luego de lo que pareció ser el único año de transición, los Aggies están listos para contender de nuevo en la división más difícil de todo el College Football.

Gracias a uno de los jugadores más electrizantes del fútbol colegial en los últimos tiempos, Texas A&M saltó a la relevancia nacional, además de que su cambio de conferencia del Big XII al SEC fue en grande, comandados por el Heisman de 2012, Johnny Manziel. 

 Sin embargo, con Manziel en la NFL desde 2014, el año pasado fue una temporada de transición para los Aggies. Un inicio prometedor, liderados por el QB Kenny Hill, que los tenía en el Top 10 nacional con un récord de 5-0, un récord engañoso, ya que 3 de esas 5 fueron contra Lamar (División IA), Rice y SMU. Después de esa quinta victoria, vino la debacle, que tuvo como encabezado una vapuleada 59-0 de Alabama al equipo texano, y mandaron a Hill a la banca.  Los Aggies terminaron la temporada con 3 victorias y dos derrotas, pero contra equipos más demandantes, sin duda se vio que el nivel del equipo subió, y ahora comandados por Kyle Allen, los Aggies estás dispuestos a contender.

La batalla más importante en la posición del Quarterback se está llevando a cabo en Ohio State, pero Texas A&M tiene su propio argumento para decir que tienen uno de los grupos más fuertes en la posición.

Kyle Allen, quién fuera el titular en los últimos cinco partidos, terminó con 1,322 yardas en 118 pases completos, con 16 anotaciones y 7 intercepciones. Como novato en 2014, llegó al programa como el mejor quarterback de su generación de preparatoria, por lo que fue un jugador altamente reclutado, y al fina decidió dejar su natal Arizona para ir a Texas A&M.

Allen mostró destellos de lo que es un diamante en bruto, pero si Allen no logra despuntar, en 2015 los Aggies volvieron a reclutar al mejor quarterback de esta generación preparatoriana.

Kyler Murray, originario de Allen, Texas, es un arma de doble filo, a la Johnny Football, mientras que Allen es más un mariscal de campo puramente pasador. Murray dominó el nivel texano en la preparatoria, que para muchos es el mejor de todo el país, llevando a su equipo al campeonato estatal en 2014, lanzando para 54 touchdowns y corriendo para otros 24. En caso que Allen no logre despuntar en su segundo año, los expertos de Texas A&M no ven descabellado que Murray sea el relevo más favorable.

Sea el que sea el QB, trabajará con un impresionante grupo de receptores, y en el sistema spread del HC Kevin Sumlin, florecerán el talento que tienen.

Josh Reynolds, quién tvo 842 yardas en un promedio de 16.2 yardas por acarreo, además de 13 touchdowns, se alineará junto a Speedy Noil, quién como novato tuvo 583 yadas, además de que Rciky Seals-Jones es el abierto con cuerpo de ala cerrada que aportó 465 yardas en 2014.

El ataque terrestre fue abismal (#84 en toda la nación con 149.9 yardas por juego), pero en importantes victorias, mostraron poderío en este sector, corriéndole 235 a West Virginia y 176 a Auburn. El líder será Tra Carson, de último año, quien fuera jugador de Oregon antes de transferirse a College Station, y con su margen de 1.83 y 105 kilos, tratará de subir sus números (581 yardas, 5 touchdowns). Desde que llegó a Texas A&M promedia 4.9 yardas por acarreo, por lo que Carson es efectivo cuando le dan la bola, pero también será apoyado Brandon Williams (4.4 ypa) y Terri Williams (6.9 ypa, 7 touchdowns), para que la quinta mejor ofensiva del SEC no baje el ritmo, ya que es el fuerte de este equipo.

La defensiva tuvo una muy importante adición esta pretemporada, pero no fue dentro del campo. John Chavis es ahora el coordinador defensivo de los Aggies, quien antes lo fuera de los feroces LSU Tigers caracterizados por su defensiva impenetrable. 

Para trabajar, Chavis tiene a uno de los mejores talentos jóvenes de la nación, y que probablemente este año se consolidará como uno de los mejores jugadores del fútbol colegial. 

Myles Garrett (foto), el segundo mejor recluta de toda la generación 2014, es un ala defensiva de 19 años que ya es un terror en el SEC, como Jadeveon Clowney hace 3 años. Garrett consiguió 11.5 sacks en 2014, récord para un freshman en la conferencia, mientras que provocó 37 presiones al quarterback, segunda mejor cifra del SEC. 

El ahora ala defensiva de segundo año seguramente es uno de los mejores jugadores de la conferencia, pero como conjunto, la defensiva tuvo un año para el olvido. Ranqueada la 104 en cuanto a yardas permitidas, la 111 en yardas terrestres permitidas y la 83 en yardas aéreas permitidas.

Para  2015 regresan 8 de los 11 titulares de la temporada pasada, con una línea y un perímetro completo, pero un grupo de linebackers completamente nuevo. 

Alonzo Williams encabeza el centro, con 57 tacleadas y 5.5 para pérdida de down, mientras que el talento en los apoyadores está presente, principalmente con Shaan Washington, quien consiguió 64 tacleadas cono sustituto.

El perímetro tuvo únicamente 5 intercepciones como equipo, pero tres de ellas vinieron por el sophomore Armani Watts, además de que defendió 11 pases. De’Vante Harris también tuvo una de las cinco intercepciones en 2014, además de 6 pases defendidos. El reclutamiento también importa, y parece ser que la línea defensiva será la más beneficiada de esta generación, ya que el sexto mejor jugador de 2015, Dylon Mack, podría ver tiempo inmediato como tacle defensivo en su primer año. 

Los Aggies son parte de la División (SEC West) más competitiva de todo el fútbol americano, y en un abrir y cerrar de ojos Texas A&M podría ir de primer a último lugar. La ofensiva será explosiva de nuevo, y el fuerte de este equipo, que en 2014 consiguió sus victorias en juegos de alto puntaje. El objetivo es que el sector de ataque no se vea obligado a anotar más de 35 puntos para tener que ganar, por lo que la defensiva tendrá que mejorar. Si el conjunto se sincroniza, A&M podría sorprender a varios. 

#22: Stanford Cardinal. Conferencia Pac-12. División North. Récord en 2014: 8-5

Bicampeones del Pac 12 en 2012 y 2013, pero en 2014 cayeron de nivel con cinco derrotas y la peor ofensiva en puntos en la conferencia. La defensiva mantuvo su identidad, castigadora, impenetrable, pero muchas de las piezas claves se graduaron. Esta no es una historia nueva para el Coach David Shaw, quien tiene joven talento con el cual trabajar y regresar al campeonato.

A pesar de sus cinco victorias en 2014, Stanford fue la segunda mejor defensiva en puntos de toda la nación, permitiendo un promedio de 16.4 por partido, además de ser la tercera mejor en cuanto a yardas por partido permitidas (282.3), séptima mejor contra yardas terrestres (104.5) y octava mejor en contra yardas aéreas (177.9) 

Tres de esas cinco derrotas fueron por sólo tres puntos, y esto gracias a que la ofensiva no logró encontrar el ritmo.

Sin embargo, en los últimos tres partidos de la temporada, anotaron 38, 31 y 45 puntos, mientras que consiguieron más de 400 yardas totales en los tres cotejos. La tarea para éste ataque es mantener ese nivel donde se quedaron, y hacerle la tarea a la defensiva un poco menos difícil.

Por tercer y último año, vuelve al mando el quarterback Kevin Hogan, uno de los menos prolíficos pero más seguros y constantes pasadores de la conferencia del oeste. 

No tiene los números que otros quarterbacks del Pac-12 sí, tales como el graduado Marcus Mariota de Oregon, o el actual titular de USC, Cody Kessler, debido a que el sistema ofensivo del Cardinal es meramente castigador por la vía terrestre. Sin embargo, Hogan es efectivo, además de que es un buen atleta, por lo que tiene la habilidad para escapar la presión cuando se presente, inclusive correr para ganar yardas.

Graduado se fue su primordial receptor, Ty Montgomery, sin embargo, regresan dos receptores con basta experiencia, y un cuerpo de ala cerradas con potencial brutal, que sin duda florecerán en el sistema californiano.

Michael Rector (24 recepciones, 324 yardas, 2 touchdowns) y Devin Cajuste (34, 557, 6 touchdowns) son las alas abiertas que Hogan busca en situaciones de largo yardaje, mientras que los alas cerradas principales serán Austin Hooper (40 recepciones, 500 yardas) y Eric Cotton.

El juego terrestre seguirá siendo el punto focal para la ofensiva, y la combinación de buenos corredores con una estupenda línea ofensiva impulsará su juego aún más alto.

Un trío de corredores son los que se llevarán la mayoría de los acarreos. Remound Wright corrió para 601 yardas y 11 anotaciones, mientras que en el roster también se encuentra Barry Sanders Jr, hijo del legendario Barry Sanders, quién aportó 315 yardas en un promedio de 5.3 yardas por acarreo.

Sin embargo, el que parece ser el arma más letal será el jugador de segundo ayo Christian McCaffrey, quién sólo corrió para 300 yardas pero en un promedio de 7.1 yardas por acarreo, además de aportar 251 yardas más por el juego aéreo (14.8 yardas por recepción), y 245 yardas regresando patadas.

Estos tres correrán en los huecos que abrirá una línea ofensiva grande, fuerte, pesada, y con 4 de los 5 titulares de 2014 de regreso.

Perdieron a Andrus Peat en la primera ronda del NFL Draft, pero esta unidad ahora es encabezada por el tacle izquierdo de último año, Kyle Murphy, quién mide 2.01 metros, pesa 134 kilos, y tiene dos años de experiencia titular en el equipo.

La defensiva, la parte estelar del equipo, sólo tiene cuatro de los 11 titulares de 2014 de regreso. Estas serían malas noticias para un equipo que no está acostumbrado a esto, pero hace un año, el Cardinal perdió a los líderes defensivos Shane Skov, Trent Murphy y Ben Garner. Un año después, la defensiva volvió a ser la mejor de la conferencia. 

Esta temporada regresa el líder tacleador del equipo, el linebacker Blake Martinez, quien tuvo 102 tableadas totales, además del linebacker externo Kalambayi Peter luego de que en 2014 como reserva, consiguiera 6.5 capturas al quarterback y 9.5 tacleadas para pérdida de down.

El sistema 3-4 del Cardinal tendrá 5  caras nuevas en los 7 frontales, pero el talento está ahí para tener impacto inmediato, principalmente el novato Solomon Thomas, quién en 2014 saliendo de preparatoria fue uno de los reclutas más reconocidos de la generación freshmen de Stanford, y con sus 1.91 y 120 kilos será el arma letal en la posición de ala defensiva que necesita el equipo.

El perímetro regresa a dos de los cuatro titulares. El grupo lo encabeza Zach Hoffpauir, quien tuvo 25 detenciones en solitario en 2014, además de 5 pases defendidos, mejor cifra del equipo que está de regreso. 

La graduación del ala defensiva Henry Anderson le pesará a la defensiva secundaria, ya que la presión constante que él ponía sobre el QB contrario le facilitaba el trabajo a los profundos, pero un buen grupo con mucho talento esta dispuesto a replicar el año pasado. 

2014 fue un año de transición para el Cardinal, y muchos equipos quisieran tener 8 victorias en un año transitorio. Para 2015, el equipo busca regresar a donde estaban, y con Oregon sin Marcus Mariota, definitivamente recibir a los Ducks será una tarea menos complicada de vencer. El calendario es complicado para el Cardinal (en Northwestern, USC; reciben a UCF, Arizoan, UCLA, Oregon, Notre Dame), pero una victoria en casa contra el principal contrincante del Pac-12 North, y consistencia del juego tanto ofensivo como de la elite defensiva, podría tener a Stanford de vuelta en el campeonato del Pac-12.

 

#23: Penn State Nittany Lions. Conferencia B1G. División West. Récord en 2014: 7-6

Luego del escándalo y las sanciones que fueron impuestas a la universidad, 2015 parece ser el año regrese los buenos resultados a State College, Pennsylvania. Liderados por los que muchos consideran el mejor prospecto a Quarterback de este año, el Head Coach James Franklin tiene como meta estabilizar un barco que viene  navegando bajo mucha marejada.

Parecían dos equipos diferentes los que se vestían de azul marino en Penn State. Una ofensiva incompetente, por no decir nula, con problemas para correr, lanzar, y anotar, durante todo el año. La peor de la conferencia B1G en puntos, y entre las quince peores en yardas terrestres por juego y puntos. 

Una defensiva estelar, posesionada entre las nueve mejores en los rubros importantes (puntos permitidos, yardas totales, yardas terrestres y yardas aéreas), feroz, y que afortunadamente para los Nittany Lions, tiene a 7 de sus 11 titulares de regreso. 

El ataque ineficaz tuvo problemas para mover el balón principalmente por la extremada juventud del equipo, sin embargo, esto podría ser sumamente benéfico para Penn State en cara a 2015.

Liderados por Christian Hackenberg, a ojos de mucho el mejor mariscal de campo de cara al NFL Draft, tiene el talento, las herramientas, tamaño y peso para ser un jugador franquicia en el profesionalismo. Sin embargo, antes de dar el salto, el joven mariscal debe tomar mejores decisiones,  y mantener una buena consistencia. 

En su segundo año lanzó para 2,977 yarads en 484 pases para 12 anotaciones, pero 15 intercepciones  (la mayor cantidad en el B1G) reflejan lo mucho que aún debe trabajar. Actuaciones como en su tazón contra Boston College (371 yardas, 4 touchdowns, 0 interceptados) son lo que levanta el ánimo de los scouts, y para 2015, el camino para Hackenberg debe ser para arriba, con 6 sus 7 mejores receptores de 2014 de regreso en la alineación. 

Novato en 2014, Daesean Hamilton lideró la conferencia con 82 recepciones, produciendo 899 yardas, pero sólo dos touchdowns. El blanco favorito del mariscal verá aún más acción ahora con un año de experiencia bajo el cinturón, además de ser flanqueado por Eugene Lewis (55 recepciones, 751 yardas) y Chris Goodwin (26 recepciones, 396 yardas), que además de buscar que Hackenberg les lance, atraerán la atención del rival para evitar que Hamilton sufra de cobertura doble en muchas ocasiones. 

El líder corredor del ataque en 2014, Akeel Lynch, está de regreso, luego de que en su segundo año consiguió 678 yardas en un promedio de 4.6 yardas por acarreo, y estará detrás de una línea ofensiva con 4 titulares de regreso; sin embargo, la experiencia no significa calidad, ya que esta unidad permitió 3.38 capturas de quarterback por partido en 2014, por lo que es clave que esta línea ofensiva joven (dos sophomore, dos junior, un senior) lleve su juego al siguiente nivel.

La defensiva, la mejor en la conferencia, que incluye a las feroces unidades de Michigan State y Ohio State, y una de las mejores de la nación. 

Séptima mejor en promedio de puntos recibidos por juego (18.6), segunda mejor en yardas totales promedio recibidas (278.7), tercera mejor en yardas terrestres permitidas por juego (100.5),  novena mejor en yardas aéreas promedio recibidas (178.2).

La línea defensiva es anclada por lo que el Coach Franklin llama "el par de tacles más atléticos, grandes y productivos del país": Austin Johnson (1.93m, 146 kilos) y Anthony Zettel (1.93m, 125 kilos). Johnson tuvo 49 tacleadas, 6 para pérdida de down, y una captura, mientras que Zettel aportó 8 capturas al pasador, y 17 detenciones detrás de la línea, segundo mejor en el B1G, además de interceptar el balón en tres ocasiones. Los dos principales pilares de la defensiva que permitió 2.95 yardas por acarreo (segundos mejores en la nación), y aunque perdieron al líder tacleador de la conferencia (Mike Hull, 140), ambos linebackers externos regresan a la planilla, encabezados por las 75 tacleadas de Nyeem Wartman, y las siete tacleadas para pérdida de yardaje de Brandon Bell.

El perímetro regresa casi intacto, ya que sólo sufrieron la salida de Adrian Amos. La profunidad está en buenas manos, con Jordan Lucas de Strong (58 tacleadas, 9 pases defendidos) y Marcus Allen de Free (35 tacleadas en solitario, tres pases bloqueados), quién novato en 2014, seguirá mejorando su desempeño. Las esquinas también están bien resguardadas por Trevor Williams (2 intercepciones) y Christian Campbell. Replicar una defensiva secundaria que permitió sólo 10 touchdowns aéreos en todo 2014 parece ser una posibilidad muy alta; junto con la defensiva frontal, el hecho que esta unidad vuelva a ser una de las diez mejores no es inalcanzable. 

Desafortunadamente para PSU, los Nittany Lions se encuentran en la división fuerte del B1G (East), dónde Ohio State y Michigan State parecen ser los más viables candidatos al campeonato, pero posicionarse detrás de estos dos es algo que Penn State debe aspirar. Excluyendo difíciles y muy probablemente derrotas en visitas a Columbus e East Lansing, los Nittany Lions no enfrentarán a los primeros cuatro sembrados del B1G West, por lo que evitar juegos contra Wisconsin, Nebraska, Minnesota e Iowa es importante.

Victorias contra Michigan, Northwestern y Maryland le podría dar a Penn State 10 ganados al final del año.

 

#24 Oklahoma Sooners, Conferencia Big XII. Récord en 2014: 8-5

Se esperaba mucho de los Sooners en 2014, y sin duda fue una temporada decepcionante para los estándares del equipo. Gran parte de la debacle fue por la irregular actuación de los mariscales de campo, principalmente Trevor Knight, y para 2015 esta posición volverá a ser clave si Oklahoma quiere ser relevante de nuevo, o caer en el hoyo. El ataque terrestre de Samaje Perine le da positivismo al equipo

Debido a dos quarterbacks muy propensos a cometer errores, los Sooners se voltearon al ataque terrestre para la segunda mitad del 2014, y con el caballo de batalla Samaje Perine, encontraron un futuro estable por ésta vía.

En su primer año terminó con 1,713 yardas terrestres, 925 de ellas en los últimos cuatro partidos, con un promedio de 6.5 yardas por acarreo y 21 touchdowns, liderando la conferencia Big XII tanto en yardas totales, como en promedio de yardas por partido, y en anotaciones. 

En la NCAA, el antiguo récord de más yardas terrestres en un partido, perteneciente a Ladanian Tomlinson, tenía 15 años de antigüedad antes de que Melvin Gordon, ex-corredor de Wisconsin y ahora en la NFL, se encargó de romperlo, con 408, en 2014.

Sin embargo, sólo una semana después, Samaje Perine rompió la fresca marca, llevando su total terrestre hasta 427 yardas, cuando destruyó por completo a la defensiva de Kansas. Fue ahí cuando Perine saltó a la escena nacional como uno de los mejores corredores de la nación, e inclusive ya ha sido comparado con uno de los mejores acarreadores de la historia de Oklahoma y de todo el fútbol colegial: Adrian Peterson. 

Luego de un año impresionante e histórico, los Sooners harán de Perine su principal arma a la ofensiva, y para equilibrar la carga de Perine, dos corredores más son importantes en el roster de Oklahoma: Alex Ross, quien consiguió 600 yardas en un promedio de 6.8 yardas por acarreo, y Joe Mixon, el cuarto mejor corredor reclutado de preparatoria en 2014.

Sin embargo, el coordinador ofensivo Lincoln Riley intentará balancear el ataque e involucrar de manera exitosa la vía aérea.

La competencia por la titularidad en el puesto de QB es amplia, pero parece haber dos candidatos importantes. Sea quien sea el que gane el puesto, deberá mejorar su consistencia. Por un lado está el transferido de Texas Tech, Baker Mayfield, quien lanzó para 2,315 yardas con 12 anotaciones y 9 intercepciones en 2013. Trevor Knight, quien ya conoce el sistema mejor y fue el titular en 2014, lanzó para 2,300 yardas, con 14 touchdowns y 12 intercepciones. 

Knight salió a la fama cuando guió a los Sooners a la victoria en el Cotton Bowl de 2013, derrotando a Alabama 44-31. Sin embargo, desde ese juego, en el que lanzó 3 anotaciones y más de 300 yardas, su desempeño ha sido bastante irregular. 

Sin duda la lesión en Noviembre pasado de Sterling Shepard también fue factor para que el ataque aéreo dejara de ser importante. Shepard, uno de los más productivos receptores y uno de los principales prospectos en la posición para el NFL Draft de 2016, terminó con 51 recepciones para 970 yardas y cinco anotaciones. Completamente sano, el receptor abierto podrá contribuir de manera importante y eficaz, dándole un receptor confiable al QB, ya sea Knight o Mayfield, además de que la experiencia de Durron Neal (42 recepciones), más la juventud de Michiah Quick y KJ Young, quienes en cualquier momento explotan para la jugada grande, serán importantes contribuidores a la mejoría del ataque aéreo.

La línea ofensiva regresa con sólo dos de los titulares de 2014, pero los tres nuevos en la alineación son dos jugadores de último año, y uno de tercer año, lo que significa que conocen el equipo, y tratarán de mantener el ritmo de la décimo primera mejor ofensiva terrestre. 

Para la defensiva, el fuerte es detener la carrera, y en 2014 fueron la octava mejor unidad en contra del medio terrestre, permitiendo un promedio de 106.4 yardas por encuentro. Los siete frontales están liderados por el estelar linebacker Eric Striker, quien consiguió 17 tacleadas para pérdida de down, 9 capturas, y 5 pases defendidos, por lo que es también uno de los linebackers a seguir en cara al Draft. Ya en su último año, el linebacker se verá complementado por Dominique Alexander, quien consiguió 106 detenciones en 2014.

La línea defensiva tiene de regreso a Charles Tapper, quien tuvo 3 capturas y 7 tacleadas para pérdida de down la temporada pasada, además de que la rotación tendrá jóvenes con experiencia ya en el campo.

El perímetro de los Sooners es uno de los peores en cuanto a promedio de yardas por juego, permitiendo 276.2, y necesitan ayuda de inmediato. Zack Sánchez es un esquinero que puede hacer la jugada grande, pero también permite la jugada grande. Tuvo 6 intercepciones en 2014, pero los quarterbacks lo queman porque arriesga mucho. Para complementar a un perímetro débil, Oklahoma reclutó de la preparatoria al esquinero PJ Mbanasor (#74 en el Top 300 de reclutas) y al profundo Will Sunderland Jr (#227). Si logran tener un impacto inmediato en Norman, Oklahoma, los Sooners podrían mejorar considerablemente lo que es el punto más flaco del equipo. 

Para 2015, son dos equipos los que sin duda dominarán el Big XII: TCU y Baylor. Sin embargo, Oklahoma puede hacer ruido, y mucho, si obtienen desempeño mucho mejor de la posición del Quarterback. Un calendario relativamente fácil en la conferencia más floja del Big 5 (ACC, Big XII, B1G, Pac 12, SEC) podría ponerlos 9-0 antes de su enfrentamiento contra Baylor en noviembre 14.

 

En 2014, Oklahoma le compitió a TCU y fueron derrotados por sólo 4 puntos, 37-33. Sin embargo, en un año que tuvieron 5 derrotas, dos de ellas fueron en la escena nacional, y fueron vapuleados, 48-14 por Baylor, y 40-6 por Clemson. En caso de que la ofensiva carbure adecuadamente, sin los errores que los frenaron tanto, el escenario ideal y realista para Oklahoma incluiría llegar a uno de los seis tazones fuertes, pero con Baylor, TCU y Oklahoma State en semanas consecutivas, la oportunidad de llegar a las semifinales es más un sueño que una realidad.

 Justin Thomas, pilar de la triple-option

#25: Georgia Tech Yellow Jackets, Conferencia ACC. División Coastal. Récord en 2014: 11-3. Campeones de la División Costal del ACC. Campeones del Orange Bowl.

La mejor ofensiva terrestre de todo el orbe colegial en 2014, perdiió a sus cuatro corredores más productivos de la temporada, pero quién consiguió mas yardas por tierra en el equipo está de regreso, y será el líder de la ofensiva de Georgia Tech: Justin Thomas.

Históricamente, los Yellow Jackets son un equipo que no lanza, y en 2014 sólo recurrieron a la vía aérea en 20% de su producción ofensiva (posición 123 de 128 equipos en la División I), pero la fórmula le consiguió 11 victorias el año pasado, además de la victoria en el Orange Bowl, uno de los seis tazones grandes, por lo que ésta no cambiará.

Georgia Tech tuvo 149 acarreos de 10 o más yardas, 47 touchdowns por la vía terrestre, y en 13 partidos corrieron para más de 250 yardas; ningún equipo fue mejor que los Jackets en todos estos rubros, y fueron la mejor ofensiva en cuanto a puntos en la conferencia ACC, consiguiendo 72 touchdowns, 45 de ellos en juegos de conferencia. El ataque carbura gracias al magistral manejo de la triple-option por parte del quarterback estrella Justin Thomas.

Thomas, líder pasador y corredor del equipo, consiguió 1,713 yardas por aire y 1,086 por tierra, además de ser el responsable de 26 touchdowns totales. No hay razón para creer que Thomas disminuirá su producción, ya que vuelve a su tercer año, segundo como titular, con una línea ofensiva que ya conoce. Cuatro de los cinco titulares del año pasado están de regreso, y el que se espera sea el nuevo titular será el sophomore Shamire Devine, de 2.01 metros y  164 kilos. El sistema flexbone de los Yellow Jackets involucra a tres corredores en el campo, más el quarterback, pero a diferencia de la línea ofensiva, el backfield de GTech verá caras nuevas.

Esta es la razón principal por la que el calendario de los Jackets será un poc más complicado, ya que aunque el líder y estrella de la ofensiva está de regreso, el grueso del ataque terrestre (cuatro corredores que aportaron 2,511 yardas) se fue para 2015 ya que éstos cuatro se graudaron, sin embargo, dos  atletas versátiles están listos para aceptar un rol más importante en la ofensiva.

Listos para contribuir a este feroz ataque terrestre estarán Dennis Andrews y Broderick Snoddy, quién tuvo 3 touchdowns en 2014, además de tener la adición del ex-fullback de Stanford, Patrick Skov (hermano del linebacker Shane), quien en 2014 tuvo 12 acarreos, pero 4 de ellos de anotación. 

Debido a que el ataque aéreo es prácticamente nulo, promediaron 134.4 yardas por juego, sin embargo, en promedio de yardas ganadas por pase, tuvieron 9.27 yardas, cuarta mejor cifra de toda la nación. El cuerpo de receptores también se vio mermamdo por la graduación de sus dos líderes en recepciones, Deandre Smelter (35) y Darren Walter (26). Para contribuir discreta pero importantemente al ataque aéreo estarán Ricky Jeune, de 1.91m, y Michael Summers, de 1.86, los dos nuevos titulares.

A pesar de que la ofensiva tuvo la posesión ofensiva en promedio de 34:09 minutos por partido (tercera mejor en la nación), la defensiva se posicionó con números mediocres. Permitieron en promedio 411.3 yardas por juego (167.6 por tierra y 243.7 por pase), pero una gran razón por la cual la ofensiva tenía tanto tiempo el balón, es porque la defensiva robaba balones a diestra y siniestra. Acumularon 18 intercepciones, décima mejor cifra de la nación, además de que regresaron 5 de ellas a touchdown y se le sumaron 11 balones sueltos recuperados.

El perímetro regresa intacto, con sus 4 titulares de 2014 de vuelta, liderados por el safety Jamal Golden (4 intercepciones, 3 balones sueltos forzados, 1 touchdown) y el esquinero DJ White (4 intercepciones, 8 pases bloqueados, 1 touchdown).

Para complementar y ayudar a mejorar la defensiva, 4 de los siete frontales regresan, el punto más flaco del equipo. Sin embargo, P.J. Davis tuvo 82 tacleadas en 2014, la mejor cifra en el ACC, y el linebacker externo liderará la defensiva terrestre, además de que su presencia también se hace sentir en la defensiva contra el pase, ya que tuvo 4 capturas al quarterback, sólo superado por el liniero defensivo KeShaun Freeman, que regresa a su segundo año de acción. 

En 2014 Georgia Tech sorprendió a propios y extraños. Campeones de la división Costal del ACC, casi dan la campanada en el ACC Championship, perdiendo con los entonces invictos Florida State Seminoles sólo por dos puntos, 37-35. Terminando 2014 con récord de 11 ganados y tres perdidos, 2 de esos 11 fueron contra dos pesos pesados de la "mítica" Southeastern Conference, derrotando 30-24 en series extras a Georgia (entonces #9) en el clásico estatal, y haciendo lo propio contra Mississippi State (entonces #7) en el Orange Bowl, superándolos 49-34, partido dónde Thomas corrió para tres anotaciones y lanzo para una más.

Sin duda alguna, replicar el camino será complicado, en un calendario que incluye visitas a Notre Dame, Clemson y Florida State, pero si logran obtener las victorias importantes en el sector Costal, podríamos ver a los Yellow Jackets disputando de nuevo el campeonato de conferencia.