Viernes, 14 de Noviembre de 2008 a las 22:38 hrs.
Por Alberto García
La crisis es profunda. La disparidad del Tec de Monterey con los otros equipos de la conferencia de los 6 Grandes es abismal. Y ya no entretienen, al contrario, aburren.
En el primer cuarto iban 14-0. En la primera mitad se van 21-0. Terminan 49-12. ¿Es benéfico para el deporte un dominio abrumador, aplastante? ¿Una disciplina deportiva así puede ser formativa para los estudiantes? ¿Los jugadores de la UDLA, frustrados, comienzan a pelear fuera de las jugadas, desesperados, impotentes, les sirve de algo?
Los jugadores de Borregos comienzan a humillar a los contrarios, con formaciones de moda en el fútbol americano profesional, y anotan un par de ocasiones, ¿esa diversión altiva que hiere la dignidad del rival es formativa?
¿La conferencia de los 6 Grandes es competitiva, como lo ufanaba el entrenador de los tetracampeones?
Son muchas las interrogantes que quedan después de ver un partido semifinal, donde se enfrenta el mejor clasificado contra el número 4, y éste no tiene la menor, pero absolutamente la mínima oportunidad de ganar el encuentro.
El dominio de los Borregos del Tec de Monterrey está alejado del deportivismo, no hay competencia, no hay oportunidad para los rivales. Su poderío continúa siendo perjudicial para la Liga Mayor. La obsesión del coach Frank de tener un equipote, ya rebasó los límites. Primero se dividió la Liga en dos conferencias, y ahora está acabando con los proyectos de instituciones como la UDLA.
Seguro ahora el coach Héctor Cuervo se arrepiente de no haberse quedado en la conferencia del centro, donde hasta el campeonato hubiera peleado, y de paso se habría ahorrado el millón de pesos que gastaron en los 3 viajes a Monterrey este año.
Y la obsesión dictatorial del coach González está resquebrajando el espíritu deportivo, sólo ellos ganan, y quién sabe si sea para bien, porque la soberbia también es un defecto a largo plazo.
Seguirá en la frustración Borregos CEM, que la semana entrante viajarán a Monterrey para ver a sus big brothers coronarse por quinta ocasión consecutiva. En estos tiempos no hay milagros. Pesa la realidad, se impone el destino.
Ya ni como negocio aporta un equipo como Borregos Monterrey. Los estadios cada vez más vacíos, y cómo no, si el aficionado ya sabe de antemano quién va a ganar. Ya ni en los procesos electorales ocurre esa garantía
Después de eso, los escasos patrocinadores marcarán retirada pero eso sí, viene el pentacampeonato histórico.
La crisis es profunda, la crisis promovida desde las alturas, desde el poder económico, desde la ambición desmedida, desde la mente de Frank.
¿Ganar, dominar, controlar, son los objetivos del éxito?
¿Lo contrario es mediocridad?
UDLA mediocre, Tigres mediocres, CEM mediocres, Toluca, Ciudad de México, dónde quedan.
Algo debe ocurrir para que esa hegemonía no siga dañando al fútbol americano de México.
Que se vaya a jugar a Estados Unidos, más latente que nunca.