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, 29.Abril.2017

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Viene, viene, reculando

Receptor/Julio González. La historia de nuestro fútbol americano esta llena de momentos de regresión. Han sido en momentos claves y por ello no se avanza como se espera. Recular, es el verbo ideal para el diagnóstico que nos presenta el coach Julio González. No exclusivo del fútbol americano, al parecer la constante del desarrollo nacional.

Pieles Rojas, la grandeza

Viene, viene, reculando

Por Julio González

No se puede negar que en nuestro país tenemos gente muy talentosa y preparada en las diferentes áreas de la actividad cotidiana de todos los mexicanos. Tampoco podemos negar que tenemos gente con características opuestas a los anteriores. El problema es que estos últimos son mayoría; son más los diputados y senadores, los funcionarios púbicos de los Poderes Ejecutivo y Judicial, en la iniciativa privada, en las actividades de la industria, del campo, el comercio, sindicatos, obreros, campesinos, estudiantes y deportistas; y la población en general, que hacen que las actividades que realizamos los mexicanos sean de un grado de dificultad muy alto y poco competitivo. Para poner cualquier negocio, por muy sencillo que sea tenemos que hacer cientos o miles de trámites. En países organizados y que respetan la ley, lo anterior se hace con mucha facilidad y muy rápido. Por esto tenemos problemas económicos, políticos y sociales, y un alto índice de pobreza, entre otros.

Francisco Martín Moreno en su libro “México Mutilado” (DR © Santillana Ediciones Generales SA de CV, 2004. Alfaguara) hace referencia en esta publicación a las causas por que perdimos en 1845 Texas y después de la guerra declarada por los Estados Unidos de América al año siguiente, ocasionó la compra–venta forzada de California, Nuevo México y el norte de Sonora (más de la mitad de nuestro actual territorio). En un párrafo plantea lo siguiente:

El autoritarismo, el caudillismo y los cacicazgos seguían causando estragos en la vida política del país. La corrupción, una de las más enraizadas instituciones que se remonta a los años del virreinato, cuando un Estado monolítico y acaparador, defensor a ultranza de un régimen de privilegios, proponía la venta de títulos, cargos, puestos, concesiones, autorizaciones y canonjías de todo tipo a cambio de dinero, horadaba de lado a lado, con enormes agujeros vulgares, el recipiente donde reposaban las esperanzas nacionales haciendo desaparecer la más elemental noción de la vigencia de un Estado de Derecho. México se gobernaba de acuerdo a un grito y, más tarde a una letanía conocida como la de “Sálvese el que pueda...” ¿Cuál unión? ¿Cuál solidaridad? ¿Cuál esfuerzo conjunto encaminado a la conquista de una meta? ¿Cuál comunidad, cuál patria, cuál nación? Se trataba de esfuerzos individuales, aislados, desconectados de un objetivo común. ¿Dónde estaba el adhesivo que unía a la sociedad con todas y cada una de sus partes? Era un enorme rompecabezas que tal vez nunca nadie podría armar.

 

Nos podemos preguntar, ¿qué tiene que ver la anterior cita con el futbol americano que practicamos en México?

El futbol americano es una de las muchas actividades institucionalizadas (organizadas) que tenemos en nuestro país, pero parece ser que se maneja en la misma forma que en la época del once veces Presidente Santa Anna a mediados del siglo XIX. Nos manejamos con una especie de caudillismo y cacicazgos, tenemos corrupción, gobernado con el “sálvese el que pueda”, no existe unión entre los dirigentes deportivos. Como lo he mencionado en otras ocasiones, en nuestro futbol americano se trata de que hay que ganar ahora, no importa que pase después, hay que ganar a como dé lugar, ¿cuál esfuerzo conjunto encaminado a la conquista de una meta?

La muestra de esto es que para construir un equipo o desarrollar un deporte se necesita mucho tiempo, dedicación y trabajo, sin olvidar que se requiere invertir mucho dinero. Nuestro futbol americano se inició en los años 20, tiene cerca de 90 años de existencia y su desarrollo ha sido en forma irregular, avanzamos un poco y retrocedemos mucho más. En el inicio se formaron algunos equipos como el CAM, los Wolverines, los Orsos, el 5 A, el Deportivo Internacional y los Osos de la Escuela Nacional Preparatoria. Estos equipos desaparecían y surgían otros como el Wachachara y el equipo de lo que llegó a ser el de los Burros Blancos del Instituto Politécnico Nacional. Los Osos de la ENP dio origen al equipo de la Universidad Nacional y junto con el IPN fueron el sostén de este deporte, fueron bien aceptados por la comunidad estudiantil de las dos Instituciones educativas más importantes del país, los juegos entre ellos tuvieron una gran convocatoria al grado de construir un enorme estadio por la insuficiencia de los locales que se tenían para estos juegos y que de esto surgió el entrañable Clásico Poli-Universidad. Los campeonatos se repartían entre estas dos instituciones hasta el año de 1970, en el cual un año antes el Politécnico aumentó de dos a tres equipos y la Universidad desapareció a los Pumas como equipo y también se amplió a tres. Parecía que nuestro deporte estaba en el camino de crecer, se iban a llenar los estadios, teníamos en 1970, 1971 en la Liga Nacional Colegial diez equipos, se dio un gran paso. Pero alguien se encargo de decirnos:

Viene, viene, reculando

Recular. Ir hacia atrás o retroceder una persona, animal o vehículo. Ceder o cambiar una persona su dictamen u opinión.

Ocurrieron muchos problemas y vandalismo en los estadios, los llamados porros actuaron impunemente asaltando o robando a los aficionados y establecimientos alrededor del estadio y de los planteles educativos, haciendo que la gente dejara de asistir a los juegos, sobre todo al Clásico. Se infiltraron una gran cantidad de individuos en el ámbito político e institucional, con la oferta de que ellos controlaban a la gran masa estudiantil y que en los juegos de futbol americano se demostraba su influencia controlando o creando problemas (actualmente el Politécnico no puede jugar en su estadio por algo parecido). Teníamos cerca el movimiento estudiantil del ’68 y las autoridades no se atrevían ni siquiera a acercarse a los grupos de estudiantes, por lo que actuaban con toda libertad, la ley la establecían ellos.

Después del promisorio crecimiento hubo un rompimiento con los equipos de Monterrey y se perdieron muchos apoyos con los que se contaban.

Los campeonatos siguieron siendo para el Politécnico y la Universidad después de prestarles unos cuantos a los equipos del norte de la república en la primera parte de la década de los 70.

En los años noventa se dio un crecimiento enorme, teníamos cerca de 35 equipos de liga mayor, distribuidos en tres conferencias de la Liga Nacional Estudiantil de Futbol Americano (ONEFA), había equipos en Chihuahua, Torreón, Toluca, Querétaro, Morelos, Saltillo, San Luis Potosí, Tijuana, Hermosillo, además de los de Monterrey, Chapingo y los de la Ciudad de México ya conocidos, el Tec de Monterrey llegó a tener seis equipos de primer nivel. Surgieron equipos de liga mayor hasta en los clubes como Cherokees y Redskins; del ejército como los Centinelas. Los medios de comunicación se interesaron en informar de la competencia, se transmitían los juegos por radio y televisión. Tal vez ahora si teníamos que crecer. Pero alguien se encargó de decirnos:

Viene, viene, reculando

Primero desaparecieron varios equipos, la Universidad de Querétaro, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Los Búfalos de Toluca, el Instituto Tecnológico de San Luis Potosí, los Cherokees, los Redskins, el Tec de la Laguna, el Tec de Chihuahua, algunos equipos de Saltillo: desaparecieron los Cóndores, Guerreros Aztecas, Águilas Reales, Osos de Acatlán, Huracanes, Cheyennes, Pieles Rojas, entre tantos.

Después lo que a mi parecer es lo más grave, el peor revés que le han dado a nuestro deporte, hacen dos ligas, las causas son difíciles de explicar pero si podemos interpretar y hacer algunos razonamientos.

En la administración y en lo deportivo no hemos mejorado. La liga, ONEFA no es capaz de hacer que se cumplan los estatutos y reglamentos que supuestamente la rigen. Desde la fundación de la ONEFA en 1978, las instituciones educativas de nivel superior que practicaban el futbol americano acordaron que pasaría a ser parte del programa del sistema educacional, siendo el propósito mantener el fútbol americano como parte del programa académico y el jugador como parte integrante del cuerpo estudiantil. (fuente: ONEFA. Historia de la ONEFA: http://www.terra.com.mx/articulo.aspx?articuloId=839146). En muy pocas de esas instituciones educativas el futbol americano es parte del currículum académico, ni en las mismas preparatorias. Retiraron el reglamento y estatuto de la ONEFA de su página de internet, pero sin embargo les puedo asegurar que en algún artículo dice que los jugadores deben ser estudiantes de la institución que representan. La liga no hace que el requisito anterior se cumpla, hay jugadores que ni siquiera son estudiantes, el capitán de los Pumas CU del 2008, era o es estudiante del ITESM Campus Ciudad de México.

Tenía un jugador en los Frailes en 1999 que trabajaba en el IMSS, no estudiaba. Como éstos les puedo platicar de un sinnúmero de casos, pero tomaría mucho espacio y algunas personas se molestarían. La liga no tiene control de los equipos, los coaches y de las instituciones, los calendarios de juego se hacen y siempre se han hecho por los entrenadores de los equipos a su conveniencia, sin importar si perjudican a los demás, cuando se dejan. En lo deportivo podemos hacer una comparación con Japón, es obvio que no lo podemos hacer con los Estados Unidos de América, la diferencia es abismal (Los Vaqueros de Dallas acaban de estrenar su estadio que les costó 1,200 millones de dólares). Japón no tiene los 90 años de futbol americano que tiene México (debe tener unos 10 años, no sé exactamente) pero en todos los juegos que ha habido entre selecciones de ambos países siempre ha ganado Japón. Esto es lo único que organiza la Federación Mexicana de Futbol Americano (medio financia, la selección la organizan los elegidos en turno).

El argumento de las instituciones que formaron la liga o conferencia del centro el año pasado, es que los equipos del ITESM les estaban pirateando jugadores perjudicando a sus equipos, por eso la competencia ni era leal ni equitativa. En los años 70 el Tec de Monterrey y los Auténticos Tigres, reclutaron muchos jugadores del Valle de Texas o de algunas partes de Estados Unidos, ofrecían becas para estudiar principalmente Administración del Tiempo Libre o alguna otra carrera, inclusive a jugadores de la ciudad de México. A mí no me ofrecieron una beca, pero si lo hubieran hecho seguramente no lo habría aceptado, por una sencilla razón, yo estaba estudiando la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia en la UNAM y no la iba a dejar por mucho que me ofrecieran, a algunos compañeros si les ofrecieron becas y no aceptaron por la misma razón expuesta. Un compañero de los Guerreros Aztecas se fue en 1973 con los Tigres, él no estudiaba, al año siguiente regresó.

El problema con el pirateo es el siguiente: primero, no hay un coach en México que no haya pirateado un jugador (me declaro culpable en esto solamente). Segundo. Si un jugador de un equipo no estudia y el Tec le ofrece una beca para cursar una carrera, el jugador no lo piensa dos veces, así como sus mismos padres. Es muy raro que un jugador que estudie en la UNAM o el Politécnico dejen sus carreras que supuestamente llevan avanzado uno o dos años, para cambiarse de equipo. El problema no es que les pirateen jugadores a las instituciones educativas públicas, donde les ha afectado es que ya no reclutan jugadores de los clubes que tienen equipos hasta la categoría intermedia. En los 80 los Cóndores y las Águilas Blancas tenían más del 90% de sus jugadores que no provenían de sus semilleros, por lo tanto la mayoría no eran estudiantes de sus instituciones. La UDLA y los equipos del Tec se les adelantaron, por esto entre el campus Monterrey, el Estado de México y la UDLA, han obtenido los campeonatos de 1993 a la fecha (11 años). Vamos a suponer que estos equipos tiene el mismo derecho a reclutar jugadores de clubes que no tienen esquipo de liga mayor, como lo hacen todos, lo que si no es ético es que adoptaron la costumbre de reclutar desde la juvenil y su ambición fue tan desmedida que hasta de las infantiles. No bastando esto reclutaron jugadores de los torneos del Global Junior Championship previos al súper tazón; también reclutan en California y Texas (parece que no todos son una blanca paloma).

El argumento más utilizado por las instituciones de educación públicas, para hacer una separación de la liga o para no jugar contra el Tec, fue el de las becas. No me parece que este sea un buen argumento para cortarle los pies al gigante (Tec) para que esté de mi tamaño y le pueda ganar. Hay algunos aspectos que no los han aclarado: Primero. Si querían reglamentar al Tec y la UDLA la forma de otorgar sus becas. Pregunto: ¿por qué a la UVM y al Tepeyac no? La Universidad del Tepeyac es la única que otorga becas reales en inscripción y colegiatura a sus jugadores (no se las cobra cuando acaban su carrera). La UVM no sé en qué condiciones dan sus becas. Segundo: en lo que si la liga podría intervenir es en que las Universidades que ofrecen becas a jugadores, les cumplan, es decir les prometen y los traen así hasta que se enrolan con el equipo, después de jugar un año no se pueden cambiar, terminan su elegibilidad y no hubo beca ni estudios.

En el Tec tienen que pagar el 10% de lo que cuestan los estudios, el 45% se les da de beca y el otro 45% se lo cobran al acabar la carrera (con todo intereses), parece ser que esto no se les informa a los jugadores. Es cierto que otorgan becas completas sin que sea financiamiento a los alumnos de excelencia, parece que deben tener más de 8.5 de promedio en sus calificaciones, desgraciadamente no hay muchos jugadores con esta característica. En la UDLA a muy pocos jugadores les da una beca por todos los créditos necesarios para cubrir un semestre o un año escolar. Como no tienen todos esos créditos, se inscriben en pocas materias (lo que les alcanza), al terminar su elegibilidad, como cursaron pocas materias y ya no son jugadores tienen que pagar como alumno regular (¿cuántos jugadores de la UDLA se habrán recibido como profesionistas?). Tercero: la UNAM cobra una colegiatura de 25 centavos anuales y tiene para el ciclo escolar 2008-2009, en todos sus niveles, desde el bachillerato hasta el posgrado 305,969 estudiantes.

El IPN ha de tener como 100,000 estudiantes y la colegiatura debe ir entre 100 a 300 pesos anuales (en 1998 se pagaban 80 pesos anuales en la vocacional). Además estas instituciones tienen varios programas de becas que oscila entre 250 a 1,000 pesos mensuales como ayuda a estudiantes en situación económica precaria. No sé si sea muy difícil elaborar programas de trabajo en las vocacionales o preparatorias inicialmente y así brindar un servicio a sus estudiantes ¿la dos instituciones educativas más importantes del país, no pueden tener jugadores que todos sean estudiantes de sus escuelas o facultades? Podemos decir que todos sus estudiantes pagan menos que en el Tec y la UDLA de colegiatura con todo y beca.

Con este panorama no encuentro una justificación, ya sea por recursos financieros y materiales para que abandonaran la ONEFA los equipos del Tec de Monterrey en sus diferentes campus. En lo que si veo muy difícil es que por los recursos humanos, por su organización y disciplina alguien le gane al Tec de Monterrey en las condiciones actuales. Se le puede ganar, pero tienen que trabajar mucho en sus semilleros, los Tigres lo han demostrado con su gran cantidad de equipos de intermedia, la UNAM y el IPN pueden hacer lo mismo, trabajar para competir. Las universidades privadas deberían de ser más éticas y trabajar como lo vienen haciendo sin aprovecharse de reclutar en donde no deben, hecho que la misma ONEFA lo prohíbe.

Se deberán sentar todos los entrenadores de los equipos de liga mayor, frente a frente y discutir, por primera vez en su vida y en la forma más honesta posible qué es lo que le conviene al futbol americano de México, cómo planear las temporadas para que sean atractivas, cómo todos los equipos pueden tener la posibilidad de ganar. Si no se ponen de acuerdo van a matar a nuestro deporte por culpa de un egoísmo que a largo plazo no beneficia a nadie. Encontrar el adhesivo que una a nuestra comunidad con todas y cada una de sus partes. Armar el enorme rompecabezas que tal vez nunca nadie lo ha intentado (como cita Francisco Martín Moreno), cómo le pueden hacer para que no le digan a este deporte, nunca más:

Viene, viene, reculando

 

Reciban un cordial saludo

Julio González Gómez

Head Coach de los Guerreros Aztecas de la UNAM de 1988 a 1995 y de los Frailes de la Universidad del Tepeyac de 1998 al 2000